Yo, autónomo

Dalbado,ventas,marketing,para,la,pyme,yo,autónomo


Lleva uno/a trabajando toda la vida en una empresa y le dan “el pase”, le invitan a que se marche con una recompensa dineraria, que a priori parece atractiva, pero …¡qué poco dura el dinero!…



Mil currículos enviados, inscripción a páginas web de empleo, aviso a los amigos y familiares, pasan los meses y nada, la cosa no se mueve, … y los recursos menguando.


Al cabo de un tiempo, visto el resultado de la búsqueda de empleo se dice uno…

− Pues nada eso lo arreglo yo, me hago autónomo y monto un/a… que yo sé de eso un montón.


Hasta el momento, la cosa no pinta del todo mal, la oportunidades están para todos, eso es algo grande que nos da nuestra sociedad, pero ¿estás preparado/a para dar el paso?. Me pregunto ¿por qué razón algunos piensan que “montar algo” es tan sencillo?.

 

No digo que siempre sea así, pero la mentalidad de empleado es en esos momentos el peor enemigo del emprendedor, ya que su “chip mental” (su actitud ante el reto) deberá evolucionar hacia la mentalidad empresarial, más aun, deberá tener mentalidad empresarial de ganador/a, si no hay disposición a ese cambio, a salir de su Zona de Confort; investigar aprender (formarse) y estar dispuesto/a aceptar cosas que hasta el momento había descartado, la cosa se complicará, seguro.

 

Empezar a “pensar a lo grande”, trabajar la creatividad y saber ver las oportunidades que están a nuestro alrededor, afrontar riesgos… son cosas que no estaban en el día a día, a uno no le enseñan eso en la Universidad, y mucho menos en la escuela… por esa razón, muchos siguen en su empecinamiento a crear rutinas, evitar riesgos.

 

La cosa es que cuando uno se fabrica su propio puesto de trabajo, nadie le dice lo que ha de hacer, todo depende de él/ella, de su energía, de sus decisiones, su actitud, su aptitud y su tenacidad, todo depende de uno mismo, no hay nóminas ni pagas dobles, no hay palmaditas en la espalda ni cafetera para comentar con los compañeros/as la última. La seguridad se la ha de hacer uno mismo, o mejor dicho, es uno mismo.

 

Pasa a menudo que se trabaja mucho con unos resultados mediocres, ya que nuestro propio cerebro nos lo pone complicado, como si tuviera miedo al éxito. Otras veces no se ve manera de salir adelante con el proyecto, y como siempre hay excusas para el fracaso, lo más fácil es abandonar. En otras ocasiones, aceptamos la nueva realidad y trabajamos para desarrollarnos.


Sólo aquellos/as que aceptan que son ellos/as los únicos responsables de su éxito llegan a conseguir hitos, los demás, siguen a la espera que venga alguien a decirles lo que han de hacer.


Dalbado,ventas,marketing,para,la,pyme,yo,autónomo,cara,pintada

Con todo, siempre habrá trabajadores por cuenta ajena que disponiendo de una actitud proactiva ayudarán a sus empresas en su crecimiento, éstos que han elegido la confortabilidad de un empleo son, aunque muchas veces no lo saben, verdaderos emprendedores.


De pronto uno empieza a dar tarjetas de visita a todo el mundo, ya no miras el reloj para ver si han pasado las 8 horas establecidas, a veces te pierdes la peli de la semana pegado a la pantalla del ordenador haciendo aquella presentación o aquel excel que ha de controlar tus ajustadas finanzas; empiezas a ver negocio en todos sitios; el sonido del móvil cuando alguien te llama se convierte en prioridad, ya no miras si estás comiendo o en casa, puede ser un cliente…; te vuelves un artista de lo “gratis”, desde tarjetas de visita en promoción en alguna nueva web hasta rebajas en papelería, todo vale; los libros de autoayuda vuelven a ver la luz del día; el estrés… se te presenta sin aviso pero inusitadamente duermes de un tirón; empiezas a ver cómo lo hacen los demás, la palabra copiar deja de ser peyorativa y se convierte en una manera como otra de optimizar tu trabajo; te conocen más en el banco ya que vas casi cada día por allí…

 

Al final empiezas a ver claro de qué va el asunto… a un empleado se le paga por su tiempo, el autónomo debe Generar Valor Real. El empleado da importancia a la seguridad laboral, el autónomo consigue esa seguridad en sus clientes y creará sus propias reglas de juego, las que le vendrán dadas al empleado. El empleado espera que se produzca una oportunidad mientras que el autónomo tendrá que buscarla y encontrarla. El empleado puede esperar acciones formativas de su empresa, el autónomo debe formarse, ya que su conocimiento (y su sentido común) serán el pilar de sus decisiones estratégicas, las que lleven a puerto (bueno o malo) su proyecto, formarse es prepararse para ser más competitivo, además, está la imaginación y por supuesto, la suerte, pero qué mejor suerte que la que encuentras cuando estás en su búsqueda, ¿cómo la hubieras encontrado sino?.

 

 Quizás te interese saber también que este post ha sido publicado en el Blog de Grupo Carácter el 15 de septiembre de 2014.

 

 

 

Quizás te interese saber un poco más sobre quien ha escrito este artículo, soy  Diego Albadalejo (Fundador de Dalbado) y me gustaría transmitirte que compartir este contenido si te ha resultado interesante dice mucho de tu generosidad por repartir la experiencia y conocimientos que he adquirido como profesional de la venta todos estos años, gracias.

 

Puedes contactar conmigo mediante el formulario de contacto o telefónicamente 687 91 53 55 de 9:00 h a 19:00 h de lunes a viernes.

Me interesa tu opinión y si tienes algo que comentar puedes hacerlo a continuación...

Escribir comentario

Comentarios: 1
  • #1

    REFORCAT | Reformas Integrales Barcelona (martes, 09 febrero 2016 19:15)

    Genial artículo, la verdad es que hacerse autónomo y sobrevivir en tiempos donde las ventas son escasas se hace cuesta arriba.

    Seguiremos leyendo tus artículos Diego, ánimos y buen trabajo.

    José Manuel Martos - CEO - REFORCAT | Reformas Integrales Barcelona